LA NARCOTIZACIÓN DIGITAL
La exposición a contenidos sobre drogas en las redes sociales no es un fenómeno casual; es una normalización algorítmica que busca reducir la resistencia biológica ante el consumo. Mientras las plataformas se lavan las manos bajo el manto de la "libertad de expresión", lo que hemos observado es una arquitectura de seducción que utiliza el sesgo de validación social para presentar sustancias tóxicas como herramientas de pertenencia o alivio.
El realismo nos dicta que la pantalla se ha convertido en el nuevo escaparate del mercado negro, disfrazado de estética y estilo de vida.
o: El algoritmo premia la visualización de sustancias si estas se presentan bajo una iluminación atractiva, música de tendencia o en manos de figuras con alta validación social. Se ha pasado del "peligro" a la "estética", eliminando la percepción de riesgo en el córtex prefrontal de los más vulnerables.
Una vez que el usuario interactúa mínimamente con este contenido, la "nube" lo encapsula en una burbuja de contenido similar, creando la ilusión de que el consumo es una conducta mayoritaria y deseable.
La exposición constante actúa como una micro-dosis de desensibilización. Al ver el consumo de forma repetitiva y normalizada, la barrera ética y física del individuo se desgasta, dejando la puerta abierta a la experimentación real inducida por presión digital.
Para contrarrestar la influencia de la narcotización digital, se debe aplicar una higiene de datos y una soberanía cognitiva estricta:
Es imperativo entrenar activamente al algoritmo para que deje de servir contenido de riesgo. Se debe vetar de inmediato cualquier perfil o tendencia que estetice el consumo. La soberanía reside en decidir qué información permites que modele tus deseos. Si el contenido no aporta potencia a tu capacidad de acción, ha de ser bloqueado.
Frente a la imagen idealizada del consumo en redes, se debe contrastar con el rigor de la ciencia forense. El átomo no miente: la sustancia no entrega libertad, entrega dependencia y degradación neuronal. Antes de validar una imagen digital, se debe recordar la realidad física del impacto químico en el organismo.
Se debe fomentar un entorno donde el valor personal no dependa de la validación algorítmica. Organizar el feed de noticias como un activo estratégico, priorizando conocimientos, arte y ciencia, anula la efectividad de la propaganda de sustancias. El silencio informativo sobre el vicio es una forma de poder.

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