LA ANATOMÍA DE UNA DINASTÍA: EL IMPERIO DEL DOLOR
La crisis de los opioides no fue un accidente biológico, sino un diseño de ingeniería social y farmacológica. En "El Imperio del Dolor", Patrick Radden Keefe desintegra la narrativa de la filantropía corporativa para revelar el núcleo radiactivo de la familia Sackler. Estamos ante una disección de cómo el capital, cuando se despoja de la ética, transmuta el alivio del dolor en una esclavitud química masiva. Es el testimonio inexpugnable de que la adicción es, para ciertos sectores, simplemente un flujo de caja optimizado.
Keefe realiza una auditoría genealógica que abarca tres generaciones, exponiendo la captura del regulador y la manipulación del lenguaje científico. La obra demuestra que el OxyContin fue el vector de una pandemia artificial, blindada por un prestigio artístico construido en museos de élite. La interferencia corporativa aquí no es una variable teórica, sino una fuerza física que doblegó leyes y voluntades médicas mediante un marketing de grado militar.
La filantropía de lujo como escudo contra la responsabilidad penal.
La captura regulatoria mediante la puerta giratoria entre gobierno e industria.
"La historia de los Sackler es la historia de cómo la ambición se convierte en patología cuando se le permite operar sin el contrapeso de la ética pública." — Patrick Radden Keefe.
Al conectar la crisis de los opioides con la actual expansión de la "nicotina digital", observamos un patrón de recurrencia cuántica: el uso de vacíos legales para colonizar el sistema dopaminérgico del usuario. La lectura de esta obra es una lección de autodefensa cognitiva; nos enseña a mirar detrás de los nombres en letras de oro de los grandes edificios para encontrar el átomo informativo de la procedencia del capital. La soberanía personal comienza con la capacidad de reconocer cuándo la ciencia es utilizada como un caballo de Troya para el mercado.

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