El Umbral del Diálogo Forzado
La política no es el arte de lo posible, sino el manejo de lo inevitable. Tras las declaraciones sobre incursiones militares para neutralizar cárteles, la respuesta de Claudia Sheinbaum ha trazado una línea de contención: el diálogo con Donald Trump ocurrirá bajo el estandarte de la necesidad. La soberanía mexicana ha dejado de ser un concepto estático para convertirse en un escudo reactivo frente a una retórica de fuerza que busca materializarse en acción unilateral.
La postura de Washington ha mutado hacia una visión de "limpieza territorial" que ignora los protocolos de cooperación tradicionales. La intención de catalogar grupos criminales como entidades terroristas no es una simple etiqueta, sino la llave legal para el uso de tecnología bélica en suelo ajeno. Existe una fricción insalvable entre el derecho internacional y la urgencia electoral del gigante del norte. Mientras México apuesta por la diplomacia de "la espera", EE. UU. acelera la maquinaria de la intervención.
El efecto dominó de estas tensiones ha comenzado a erosionar la estabilidad de los mercados y la confianza en los acuerdos de seguridad vigentes. La narrativa de Sheinbaum intenta proteger la integridad nacional, pero se enfrenta a un escenario donde la efectividad del estado interno es cuestionada por la potencia vecina como pretexto para la incursión. El sesgo de la administración Trump es claro: proyectar una seguridad de hierro a costa de la autonomía de su socio comercial más importante. En la periferia, donde el polvo de la frontera no sabe de discursos, la sombra de los drones ya se percibe como una realidad aceptada por el silencio.
El encuentro con Trump no será un acto de voluntad, sino una imposición de la realidad geopolítica. La soberanía se defiende con hechos, no solo con negativas diplomáticas. Si México no logra consolidar un control territorial verificable, el vacío será llenado por la fuerza externa bajo el disfraz de la "ayuda necesaria". Hemos llegado a un punto donde la palabra es el último puente antes de que el acero decida el camino a seguir.
"Has de entender que cuando el vecino decide limpiar tu jardín por la fuerza, es porque ha dejado de creer que tú tienes las herramientas para hacerlo."

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