Geopolítica México-Cuba
La relación México-Cuba no es un acto de filantropía, sino una Ecuación de Resistencia Geométrica. Para el ojo profano, es un "afán" sentimental; para la arquitectura de poder, es la construcción de un amortiguador táctico frente a la hegemonía del Norte. México sostiene un símbolo para no ser el siguiente en la línea de presión sistémica.
El Equilibrio Estratégico México utiliza la estabilidad de la isla como una "línea de falla" controlada. Mantener el orden en dicho punto geográfico evita un colapso migratorio y social que desestabilizaría el Caribe, el cual representa el flanco derecho de la seguridad nacional. La asistencia técnica y material es, en realidad, una prima de seguro geopolítico. Si Cuba colapsa, el impacto en las costas mexicanas y la presión migratoria hacia el norte generarían una crisis de gobernabilidad inmediata.
La Asimetría Negociadora El apoyo a este nodo insular otorga una "moneda de cambio" en el tablero regional. Al actuar como un interlocutor único en estructuras cerradas, México adquiere un valor estratégico ante Washington: la capacidad de mediación. No es sumisión, es la construcción de una autonomía de decisión que permite a México negociar desde una posición de "pieza indispensable" en la seguridad del hemisferio.
El envío masivo de hidrocarburos y asistencia no tiene como objetivo el desarrollo industrial del ciudadano, sino el mantenimiento de la inercia estatal. Cuba utiliza este combustible para sostener la estructura mínima de control: energía para sectores estratégicos y la operatividad del aparato administrativo. El hecho de que la isla "siga igual o peor" no es un fallo del recurso, sino la confirmación de que se usa para congelar el colapso, no para generar evolución.
Con una red eléctrica y productiva en estado de obsolescencia crítica, cualquier cantidad de combustible es absorbida por la ineficiencia del sistema. La isla actúa como un "agujero negro" de recursos: recibe energía para evitar el apagón total (caos social), pero la estructura es incapaz de transformar esa energía en trabajo útil. Para México, el éxito no es la prosperidad cubana, sino la ausencia de una explosión social en sus fronteras marítimas.
"En política, la gratitud es un factor que no existe; solo existe la convergencia de intereses disfrazada de virtud." — Nicolás Maquiavelo.
"¿Es esta interacción un flujo de energía real para el desarrollo mutuo, o es un gasto de entropía política destinado a mantener una ilusión de soberanía frente a un sistema global que ya ha decidido el destino de las estructuras aisladas?"---- kyrub
Bajo una óptica de fuerzas físicas, se observa que la masa de influencia de las potencias curva el espacio-tiempo político. La anomalía insular permite generar una contratensión que evita la absorción total por esa curvatura. La transferencia de recursos es el combustible necesario para mantener la órbita de soberanía mexicana fuera del horizonte de sucesos de la asimilación externa. Al ayudar a Cuba, México se asegura de que el "frente de batalla" ideológico y migratorio permanezca a 200 km de sus costas y no dentro de su propio territorio.
Habéis comprendido que la geopolítica no tiene corazón, sino vectores de fuerza. Habéis dejado de ver la ayuda como un gasto y la habéis reclasificado como una inversión en defensa pasiva. Habéis blindado vuestro criterio contra la narrativa simplista para observar la fría estructura de la realidad física.
