La Fuga Estructurada:

 

 Cómo el Sistema Promueve el Cambio de Vicio para Mantener al Esclavo Ocupado

El problema no es el químico, es el sistema que hace de tu dolor una mercancía. ⛓️ La adicción es una fábrica de obediencia, y cambiar de vicio es solo cambiar de turno. 🏭

El cuerpo es el primer territorio ocupado, y las adicciones cruzadas son la prueba fehaciente de que la evasión no es un fallo moral, sino una necesidad estructural. La sociedad no te exige la sobriedad, te exige la funcionalidad. Cuando una adicción (alcohol, juego) amenaza tu capacidad productiva, el poder no busca curar el trauma que la origina; te ofrece inmediatamente una adicción "limpia" (trabajo excesivo, ejercicio obsesivo, consumo digital) como un ritual de performance aceptable. Esta es la armadura caracterológica de la que hablaba Reich: una coraza interna que se endurece con la represión del placer y la necesidad de control. 

La persona no deja de ser adicta; simplemente sustituye la droga ilegal por el medicamento socialmente aprobado, manteniendo el mismo bucle de compensación y la misma sumisión. Los circuitos de recompensa dopaminérgica se encienden con la misma intensidad, demostrando que la adicción es una estrategia de control político que asegura que el sujeto esté siempre ocupado saltando de una cadena a la otra. Dejar el vicio no es solo un acto personal; es una declaración de guerra contra la economía política de la distracción y contra la voluntad de decadencia que sostiene el sistema. La superación real es detenerse, sentir el pánico del vacío y negarse a buscar la próxima prisión dorada.

Si utilizas el gimnasio o la oficina como un centro de rehabilitación para tu trauma, ¿cómo esperas que el núcleo de tu dolor no termine por migrar y reconstruir una prisión aún más sofisticada y difícil de abandonar?

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