Un Respiro en la Era de la Prisa
¿Alguna vez te has sentido como si el tiempo se te escurriera entre los dedos? Como arena, que por más que intentas retenerla, se te escapa.
Vivimos en una sociedad que nos impulsa constantemente a hacer más, a ser más productivos, a alcanzar metas cada vez más ambiciosas. Es como una carrera sin fin, donde el premio es... ¿qué? ¿Más estrés?
Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, estamos rodeados de estímulos que nos exigen atención inmediata. El teléfono móvil, las redes sociales, el correo electrónico, las noticias... ¡Es un bombardeo constante!
Recuerdo una vez que estaba de vacaciones en la playa. El paisaje era hermoso, el sol brillaba, el mar susurraba... Pero yo estaba más pendiente del teléfono que de disfrutar el momento. ¡Qué ironía!
La prisa nos roba momentos valiosos, nos impide conectar con nosotros mismos y con los demás. Nos hace sentir estrés, ansiedad, frustración. Y lo peor de todo es que, a pesar de correr y correr, a menudo sentimos que no llegamos a ninguna parte. Es como un hamster en una rueda, dando vueltas sin cesar.
Creo que es hora de hacer un alto en el camino y reflexionar sobre cómo queremos vivir. ¿Queremos seguir siendo esclavos del tiempo, o queremos recuperar el control de nuestras vidas? Yo apuesto por la segunda opción.
Propongo que aprendamos a decir no a lo que no es importante, que establezcamos límites y que nos permitamos desconectar de vez en cuando. Que recuperemos el valor del silencio, de la contemplación, del aburrimiento. Que volvamos a conectar con la naturaleza, con el arte, con la música.
En definitiva, que aprendamos a vivir más despacio, a disfrutar del presente, a valorar lo que de verdad importa. Porque la vida es demasiado corta para vivirla con tanta prisa.
Autor Whisker Wordsmith © Radio Cat Kawaii
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